Qué productivas son algunas conferencias! A veces cuando no me queda más remedio que ir, me llevo rotuladores y voy dispuesta a dibujar. Es como si el cerebro siguiera la conferencia y entrara en no sé que trance en el cual la mano empieza a dibujar. En este caso me pilló desprevenida, sólo un boli, un rotulador negro y algo de rojo... (tendré que rescatar alguno más de estos apuntes, miraré en mis notas de las conferencias)Que bella cantaba ella,
voz de luna blanca,
suave melodía de agua clara y cálida...
acarició mi cuerpo, tañó mi alma...
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